El batch cooking es una técnica que consiste en cocinar un día una serie de platos para tenerlos disponibles el resto de semana. Por ejemplo, planificarse y dedicar 4 horas un domingo en cocinar para conservarlo en tuppers en la nevera o en el congelador durante toda la semana.

Pasos para realizar el batch cooking

1. ESCOGER EL DÍA o días dedicados a cocinar en función de tu disponibilidad

2. PLANIFICAR EL MENÚ SEMANAL. Esto ayudará a optimizar los recursos. Se aconseja elegir una legumbre (lentejas, garbanzos…) y un cereal (arroz integral, pasta integral. quinoa, cuscús…) que nos servirán de base para muchos platos. También tenemos que tener en cuenta la fuente principal de proteínas (carne, huevo, pescado…) y la verdura de temporada que vamos a utilizar (ya sea horneada, hervida, salteada , al vapor o cruda).

3. REALIZAR LA COMPRA

4. COCINAR: El día dedicado a cocinar, herviremos varias raciones de la legumbre y el cereal que hayamos elegido para que nos sirvan para distintos platos. Ese mismo día también cocinaremos al horno diferentes tipos de verduras de temporada. Si lo deseas puedes preparar:

  • Algún guiso de carne o pescado o dejar congeladas carnes y pescados para hacer a la plancha el día que corresponda
  • Salsa de tomate casera: rehogar ajo y cebolla y añadir tomate triturado (puede ser tomate pera o triturado en conserva), sal y una pizca de azúcar. Cocinar todos los ingredientes hasta que tenga la consistencia deseada.
  • Comprar la verdura limpia o congelada si aún quieres ahorrar más tiempo

5. MISE EN PLACE (MEP):
La eficacia en la cocinamuchas veces viene dada por la buena organización. La mise en place consiste en tener organizado todo lo necesario para cocinar y tenerlo preparado para el momento oportuno sin pérdidas de tiempo fruto de la improvisación. Para ello, dejaremos limpias y troceadas verduras para ensalada y todo se guardará en recipientes de cristal herméticos. Algunos ejemplos son:

Para las ensaladas:

  • Lechuga limpia y centrifugada
  • Zanahoria rallada y en bastoncitos
  • Remolacha rallada
  • Trocear encurtidos, pimiento verde y rojo, etc.
  • Cocer huevos

Verduras de acompañamiento:

  • Trocear dados de calabacín, berenjena y cebolla. Se pueden guardar tanto en la nevera como en el congelador en bolsitas para coger la ración necesaria en cada momento. De este modo, se saltean directamente en la sartén sin necesidad de descongelar. Se pueden usar como guarnición, para tortillas, para un pisto de verduras…
  • Cortar tiras de pimiento verde y rojo para guarnición tanto para hornear como para hacer a la plancha

6. ALMACENAR LOS ALIMENTOS CORRECTAMENTE

¿Qué guardo en la nevera?

  • Las elaboraciones que no se pueden congelar y que por tanto se deben comer los primeros días. Por ejemplo platos con patata, pasta o arroz que sin duda pierden sus propiedades al congelar.
  • Ingredientes limpios para ensaladas
    Es una buena opción tener verduras limpias y troceadas guardadas en botes en el frigorífico, para preparar una ensalada rápida, o también para tentempié entre horas (ej. zanahoria cruda cortada, apio…) o guarniciones.¿Cómo lo guardo?
    En tuppers bien cerrados. A ser posible de cristal y solo si son de plásticos que sean de muy buena calidad.

¿Qué guardo en el congelador?

  • Elaboraciones que se pueden congelar: hay que preparar recetas que congelen bien, como por ejemplo cremas y purés, potajes, sopas, guisos, etc. Para usar después estos congelados basta con descongelarlos en le nevera con antelación y calentarlos directamente en el fuego o en el microondas. Hay pocos alimentos que no se deben congelar, tales como mayonesa, lechuga y similares, patatas, arroz o pasta etc.¿Cómo lo guardo?
    Se recomienda congelar porciones individuales en tuppers más pequeños o bien un tupper con tantas raciones como personas vayan a comer cada día. Así solo tendrás que descongelar lo que vas a comer.

Ventajas del batch cooking

  • Ahorro de tiempo: es la principal razón por la que este método se esté popularizando. A la vez que aumenta la conciencia de la necesidad de alimentarnos de forma saludable, disminuye la disponibilidad de tiempo, por lo que surge la necesidad de organizarse de forma inteligente y eficiente.
  • Ahorro energético: ahorramos energía calorífica, porque de una vez hacemos más alimentos.
  • Ahorro de dinero: podemos comprar a granel, de modo que conseguimos mejores precios, a la vez que reducimos  envases.
  • Comerás más sano: el tiempo que dedicas en cocinar un día lo ahorraras el resto de días de la semana. Al tener comida saludable a mano y ya preparada, evitarás caer en la tentación de picar lo primero que encuentras al llegar a casa y evitarás el estrés de tener que pensar cada día qué comer.
  • Protege el medio ambiente: el batch cooking propicia el uso de alimentos frescos, de temporada  y de kilómetro cero.
  • Oportunidad para mejorar la alimentación de toda la familia: si planificamos el menú para toda la semana es más fácil comer de forma saludable, a diferencia de elaborar comidas sin organización alguna.
  • Desperdicio cero: esto es lo que se conoce como cocina de aprovechamiento. Si algo nos han transmitido las generaciones anteriores es que no se debe tirar comida, por ello con la técnica del batch cooking utilizamos comida sobrante parar preparar otras elaboraciones al momento. Así por ejemplo, una vez que hemos cocido los garbanzos, reservamos una parte para añadir a la sopa de fideos. El caldo de cocer las verduras lo aprovechamos para hacer caldos, cremas, sopas, cocer arroz, etc. Con un pisto de verduras podemos preparar unas fajitas al instante.

Aspectos a tener en cuenta

El principal inconveniente es el deterioro de las preparaciones. Se considera que el tiempo óptimo de conservación en nevera de los alimentos cocinados son 2 días, 3 como máximo.  Por lo tanto, si vamos a cocinar el domingo, las preparaciones que hagamos para el viernes o el sábado siguientes, aunque se guarden en la nevera pasan demasiados días. Por lo tanto, habrá que programar y congelar las que más tarde se vayan a consumir para así frenar el crecimiento bacteriano y deterioro enzimático. Para optimizar al máximo el uso de la nevera hay que asegurarse de varios aspectos:

  • La temperatura se mantiene entre 1º y 5ºC.
  • No llenarla demasiado para no sobrecargarla y disminuir la temperatura media interior.
  • Mantener la puerta abierta sólo el tiempo necesario.
  • Mantenerla bien limpia.
  • Mantener secos los cajones de frutas y verduras.
  • Evitar embalajes de cartón, ya que atrapan humedad.

Con esta técnica tan sencilla y novedosa, ahorrarás tiempo en la cocina al mismo tiempo que mejoramos los hábitos alimentarios de toda la familia. ¡Se acabó preguntarse todos los días ¿y qué comemos mañana?!